martes, mayo 24, 2016

el doble, una columna

Esta columna apareció publicada este martes, 24 de mayo del 2016 en El Nuevo Día.

Ignoré los primeros correos. Muy pronto, sin embargo, tras la consistencia y multitud, comencé leerlos. Madres dedicadas, novios enamorados, e hijas detallistas me pedían insistentemente que, por favor, mencionara a sus hijos, novias y padres el día de sus cumpleaños en mi programa de radio. Me escuchaban, decían, todas las mañanas de camino al trabajo o a la escuela. Me admiraban, decían, por mi humildad, por mi sentido del humor. Ojalá tuvieran la dicha de conocerme algún día, decían.

Comencé a admirar, de lejos, a quien muy pronto descubrí ser un tocayo exitoso en una isla hermana. Su carrera apenas comenzaba entonces, hace ocho años.

A esos primeros correos, siguieron aquellos que me recriminaron el silencio, que me acusaron de hipócrita, de farsante. Jugaba con los sentimientos de los radioescuchas, dijeron. Peor aún: mi silencio no sólo los decepcionó a ellos, dijeron, sino a sus hijos, novias y padres, quienes esperaron por mis saludos en vano. Se me habían subido los aires, dijeron. Me iba a fastidiar, dijeron.

Intenté responderles. Les dije que tenían la dirección equivocada. Excusas baratas, respondieron. ¿Ahora me asustaba? Pues, qué bueno, dijeron.

Con los años, las redes sociales se multiplicaron y comencé a olvidar a ese, mi doble. Pero al tocayo le seguían escribiendo. Mientras su carrera ascendía, más agresivos los correos. Quienes antes parecían dulces admiradores, ahora sacaban garras.

Todo empeoró hace un año. El tocayo se casó con una modelo y la boda salió en los medios. Entonces, los correos se tornaron mórbidos. No mencioné a alguien en “mi programa”, y, el día siguiente, llegó la primera acusación sobre mi homosexualidad. Así, de la nada, comenzó la campaña de odio. Desde entonces, a través de las redes sociales, me asedian correos, fotos, acusaciones, amenazas constantes, insistentes. Y sólo puedo leer en silencio, responder, de vez en cuando, para defenderlo, ¿defenderme?, sólo puedo sorprenderme, cada vez más, ante la fanática violencia de nuestra admiración, ante la asquerosa homofobia que aún cunde estos, nuestros caribes.


lunes, mayo 16, 2016

que todos hagan lo que quieran, después de que no hagan lo mismo, dice un ex-pintor de jim harrison


...having abandoned painting Clive no longer had any territory to protect. He was up for anyone doing what they wished as long as they weren't all doing the same thing. [dice Jim Harrison, resumiendo más o menos mi posición ahora mismo ante la literatura puertorriqueña, en The Land of Unlikeliness]

domingo, mayo 01, 2016

ser la tercera cerveza, una condición seria descrita por toni morrison

She was the third beer. Not the first one, which the throat receives with almost tearful gratitude; nor the second, that confirms and extends the pleasure of the first. But the third, the one you drink because it's there, because it can't hurt, and because what difference does it make? [dixit Morrison en Song of Solomon]

viernes, abril 29, 2016

turista, una columna

Esta columna apareció publicada el martes 26 de abril del 2016 en El nuevo día.

La américa invertida de Joaquín Torres García.
Me ha ocurrido en tres ocasiones recientemente. Conozco a alguien en algún contexto informal, conversamos un rato, descubro que se considera viajera consumada y crítica, y, después de las primeras cortesías, me dice que recientemente visitó la isla. Como indica el libreto, le muestro mi entusiasmo, le pregunto por los detalles del viaje, hago unas escuetas recomendaciones para una futura ocasión (casi siempre una lechonera cagueña por casa de mi abuela en Borinquen Pradera) y pienso que ahí se quedará.

Muy pronto, queriendo diferenciarse del turista promedio, la persona recompone el rostro, abandona la sonrisa, y es sólo entonces que me percato que el entusiasmo inicial fue una trampa, un anzuelo; es entonces que veo que trato con otra especie de viajero: el cosmopólita de los sures, ese que peregrina el tercer mundo motivado por el ojo del consumo moral, por una ética activista salvaguardada por la dulce compañía de la lectura naif de Frantz Fanon, quien no desampara ni de noche ni de día.

El comentario que ofrece el cosmopolita del sur a continuación varía, pero suele implicar la confesión de una gran decepción. Por un lado, su decepción surge porque la isla tiene un poquito demasiado en común con los Estados Unidos (¡sorpresa, 118 años!), o muy poco con el modelo imaginado, de modo que no satisface el valor suficiente de autenticidad lacrimosa y exotismo que justificaría la inversión monetaria del viaje (ver, “pornomiseria”). Por el otro, la decepción surge, dice el cosmopolita con la mirada nublada, por “lo colonizados que están”. Es ahí cuando el peor de los moralismos se asoma, ese al que son aptos quienes prefieren aplicar teorías a repensar las categorías de la realidad desde cero, ese que conocemos por dentro desde hace tanto, y que se prueba tan tenaz ante las inclemencias del clima, la política, y los tiempos.

Nunca sé qué hacer, así que sonrío, me disculpo, y saco el teléfono para atender una llamada urgente que no existe.

jueves, abril 28, 2016

una necesaria rigidez, escribe jim harrison

Maybe it was all about delusions of integrity. In his own twenties, he had thought overmuch about not compromising when no one was asking him to compromise. At that age, a specific rigidity seemed necessary to isolate yourself from your own confusion and to invent the person you were to become. [dice Jim Harrison en "The Land of Unlikeliness"].

jueves, abril 21, 2016

dejar un cuerpo, dixit toni morrison

...you just can’t fly on off and leave a body--sentencia una aparición algo spinoziana en Song of Solomon, de Toni Morrison.

martes, abril 19, 2016

la impropiedad del dominio, dixit toni morrison

Una foto viejita. La cita es de A Mercy de Toni Morrison.
It was not a miracle. Bestowed by God. It was a mercy. Offered by a human. I stayed on my knees. In the dust where my heart will remain each night and every day until you understand what I know and long to tell you: to be given dominion over another is a hard thing; to wrest dominion over another is a wrong thing; to give dominion of yourself to another is a wicked thing, dice Toni Morrison en A Mercy.

viernes, abril 15, 2016

Calma piojo que el peine llega, como decían los viejitos de antes.

jueves, abril 14, 2016

i don't have something to say everyday, dice braschi


–What kind of poetry do you write?
–What do you mean?
–I write sonnets, and you?
–I can’t fit life into rhyme scheme. It would be a strait jacket. Rhythm is free. How can I accept rhythm of ancient ages when I’m feeling my own rhythm. The velocity of cars—the engines of our time—concords, faxes, guns and subways. The way we talk and the way we commute. Do we have time to write novels. What is immortal in a novel is not the form which is long dead, but the context. And the same with poetry—what is said—that remains, the way we say things, changes.
–Which means, you write blank verse like Neruda.
–No verse.
–Like Rimbaud—or Baudelaire—Little Prose Poems?
–I do not write little poems. I write big books. Which is not to imply that I like everything in them.
–Then why do you publish them?
–Because it’s not a matter of liking. Because to tell you the truth, many times, I don’t like myself. What am I going to do? Kill myself because I don’t like myself. No, I exist. Those poems I do not like function in the whole work. And they work well. So, it’s not a matter of liking. I don’t like my nose, but it exists and it works well.
–You could also get a nose job.
–Why, I can breathe.
–Do you write every day?
–I don’t have something to say everyday.


...de esa cosa excesiva que es Yo-yo boing! de Giannina Braschi