sábado, septiembre 20, 2014

He had learned the worst lesson that life can teach--that it makes no sense.
Philip Roth, American Pastoral

jueves, septiembre 18, 2014

la memoria cree antes de que sabiendo recuerde, escribió faulkner, a modo de trabalenguas

Memory believes before knowing remembers. Believes longer than recollects, longer than knowing even wonders. Knows remembers believes a corridor in a big long garbled cold echoing building of dark red brick sootbleakened by more chimneys than its own, set in a grassless cinderstrewnpacked compound surrounded by smoking factory purlieus and enclosed by ten food steel-and-wire fence like a penitentiary or a zoo, where in random erratic surges, with sparrowlike childtrebling, orphans in identical and uniform blue denim in and out of remembering but in knowing constant in the bleak walls, the bleak windows where in rain soot from the yearly adjacenting chimneys streaked like black tears.
Light in August, Wulliam Faulkner 

miércoles, septiembre 17, 2014

de los muertos no se escapa, decía faulkner, el alegre

A fellow is more afraid of the trouble he might have than he ever is of the trouble he's already got. He'll cling to trouble he's used to before he'll risk a change. Yes. A man will talk about how he'd like to escape from living folks. But it's the dead folks that do him the damage. It's the dead ones that lay quiet in one place and don't t try to hold him, that he can't escape from.


Light in August, William Faulkner
(Justo encontré unas notas que había hecho cuando leí la novela el año pasado, y tenía marcadas par de citas que nunca subí).

martes, septiembre 16, 2014

la necesidad es de orden artificial, contingente; dixit bolívar echevarría

A la dimensión ordinaria, mecánicamente repetitiva de su actividad, el ser humano ha debido añadir otra, excepcional, que la interrumpe y perturba, que no le deja olvidar que la necesidad a la que él obedece es de orden artificial y no natural, que es una necesidad puesta por él mismo, contingente, y no una simple prolongación de la necesidad que impera en la naturaleza.
Echevarría, Bolívar. “Deambular: El ‘Flâneur’ y el ‘valor de uso’”, en Valor de uso y utopía (1998)

lunes, septiembre 15, 2014

la razón y los clientes, un fragmento

El miércoles siguiente, a las 3:00 de la tarde, Carla María le preguntó a Noemí que qué sucedería cuando se acabase el dinero, a la vez que le pasaba un helado de cheesecake con bizcocho amarillo, whip cream y fresas, y Noemí tiró de sus hombros y le dijo que nada, a lo que Carla María le preguntó que cómo que nada, y en ese círculo siguieron unos momentos, hasta que Carla María pudo deducir que para Noemí no existía nada después de esos 35 años (2027), que después de entonces sí que se acababa el baile, colorín colorado este cuento se ha acabado. Después de un rato, Carla María volvió al tema nuevamente y le preguntó a su amiga que si se suicidaría a las 6 décadas y tantito, pero Noemí volvió a menear la cabeza y le dijo que no, que después de esos 35 años, de los cuales realmente sólo quedaban 22, expiraría, así porque sí, sin mucho esfuerzo, ni mucha voluntad, y lo dijo tan casualmente y tan relajada como decía todo lo demás, y Carla María pensó en cómo siempre que compraba leche se le dañaba antes de tiempo, no importaba lo mucho que intentase acabarla antes de la fecha impresa; tampoco importaba la cantidad que comprase, si ½ litro o ¼ de litro, siempre, siempre, siempre se le pasaba la fecha y sólo se enteraba luego de servirse un café con leche que, después del segundo sorbo, se revelaba espeso y desagradable, lo cual la obligaba a tener que volver a comenzar su día desde 0 y esperar los 15 minutos, otra vez, en lo que la greca de hierro y mango rojo comenzase a hacer subir la sustancia prieta nuevamente, y se repetía lo mismo, cada 2 semanas, que no compraría leche más, aunque en su vida nunca había probado un café negro, ni lo probaría por el resto de sus días, o por lo menos, siendo más humildes en nuestras proyecciones, por los próximos 15 años. En fin, tan pronto se fue Noemí en aquella ocasión Carla María le contó a Carlos, quien desde aquel momento sí que se obsesionó con Noemí; se obsesionó al punto que comenzó a pensarla como su cliente, si es que era posible que en The Creamery where ice cream meets heaven una cliente fuese más clienta de un empleado que nunca la había atendido que de todos los demás, especialmente de aquellos que sí la atendían semanalmente (entiéndase: Carla María)—y hemos dicho que no lo era.
[Fragmento de una novelita nueva e inédita] 

viernes, septiembre 05, 2014

salir de si, escribe harding

Rise higher, perhaps to the height where the blackbirds flap. Where have you gone? Oh, there you are, I think. That is you, isn't it, that wisp inching along? Well, rise higher, then, to the belly of the cloud. Where have you gone? Now higher, to where, if you are not careful, you might stub your toe on the mountains of the moon. Where are you? Never mind you; where is your home, your country, your state, your nation? Ah, there it is! And higher now, so that your hair and the lashes of our eyes catch fire from the sparks of solar flares. On which of those bright bodies do you rule your kingdom of dirt, your cart of soap? Very well, that one. I hope you are right—there is little need for a tinker on Mars. Now higher again, past the eight planet, named for the king of the sea. And higher again, past the shadowy ninth, which for now only exists in the dreams of men back on—Well! Where have you gone? Which among those millions of glittering facts is where you belong? Where is it you toil and drum and fall to the ground and thrash in the weeds?
Paul Harding, Tinkers

miércoles, agosto 27, 2014

desrazón, una columna

Esta columna salió publicada en el miércoles, 27 de agosto del 2014 en El Nuevo Día.
Broken Glass, de Mads Perch.
La doctora bayamonesa no está sola. La acompañan manadas. No me refiero a quienes, viéndose reflejados, la aplauden por Internet, doctorada vocal de sus frustraciones. Hablo del giro que ha venido junto a las medidas de austeridad y la ansiedad de las clases medias. Ése que ha hecho que en países como el nuestro, el clasismo se intensifique, se impaciente, se vuelva más radical en sus ataques a quienes participan del “welfare”. Ése que es el equivalente de la intensificación racista acá en Estados Unidos, en donde la pobreza, y con ella esa misma frustración clasemediera estridente, se ha racializado ante la invisibilidad de la pobreza blanca, escondida en la ruralía y en las faldas de los Apalaches.

Van casi seis años ya de crisis económica, y comienza a hacerse obvio que sus efectos monetarios también son emocionales. La razón se desvanece, y “lo otro”, eso que las clases medias dejan en sus límites, burbujea. No se trata de la sinrazón ni de esos trastornos médicos con los que nos protegemos de la locura. Es “lo otro” lo que vemos filtrándose, eso a lo que bien le podríamos llamar “desrazón”, y que no es más que el giro torcido de la razón, su absurda mutación moralista, esa vociferada por una doctora bayamonesa o por los ofendidos que condenan que pasen a personas de escasos recursos apartamentos que nunca podían adquirir.

“Desrazón” es la lógica que banca en el título universitario el emblema de la estimación y en la deuda adquirida, el pasaporte de ciudadanía. Es la lógica al revés que se enorgullece de permanecer en el país, y crítica a los idos; al mismo tiempo que amenaza con irse del país, y justifica a los idos. La “desrazón” es pura pulsión afectiva mal dirigida, pulsión que sólo puede embestir contra los síntomas, entre los cuales ella misma se halla, y jamás contra las causas.

martes, agosto 26, 2014

todo está hecho para perecer, dice harding

Everything is made to perish; the wonder of anything at all is that it hasn't already done so. No, he thought. The wonder of anything is that it was made in the first place. What persists beyond this cataclysm of making and unmaking?
Paul Harding, Tinkers 

lunes, agosto 25, 2014

you will be dead and buried soon enough, escribe harding

Your cold mornings are filled with the heartache about the fact that although we are not at ease in this world, it is all we have, that it is ours but that it is full of strife, so that all we can call our own is strife; but even that is better than nothing at all, isn't it? And as you split frost-laced wood with numbs hands, rejoice that your uncertainty is God's will and His grace toward you and that that is beautiful, and part of a greater certainly, as your own father always said in his sermons and to you at home. And as the ax bites into the wood, be comforted in the fact that the ache in your heart and the confusion in your soul means that you are still alive, still human, and still open to the beauty of the world, even though you have done nothing to deserve it. And when you resent the ache in your heart, remember: You will be dead and buried soon enough.
Paul Harding, Tinkers